Registro de jornada digital obligatorio en 2026 en España
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Registro de jornada digital obligatorio en 2026 en España

El nuevo Real Decreto de control horario exige un registro digital inalterable, conservado cuatro anos y accesible en remoto, con multas de 10.000 EUR.

31 de mayo de 2026 Docavelo Team 8 min
Registro de jornada digital obligatorio en 2026 en España

De obligación conocida a control digital reforzado

El registro de jornada no es una novedad en España. El Real Decreto-ley 8/2019 modifico el articulo 34 del Estatuto de los Trabajadores e impuso a todas las empresas la obligación de llevar un registro diario de la jornada de cada persona trabajadora, con conservación durante cuatro anos. Lo que cambia en 2026 no es la existencia de la obligación, sino su forma: el Ministerio de Trabajo prepara un nuevo Real Decreto que convierte el fichaje digital en la única opción valida y deja fuera el papel y las hojas de Excel.

El recorrido normativo lo confirma. El Consejo de Ministros aprobó el 30 de septiembre de 2025 la tramitación urgente de un texto especifico sobre control horario digital, el Consejo de Estado emitió su dictamen sobre el proyecto en marzo de 2026, y la previsa es que la norma se apruebe antes del verano de 2026. Al tratarse de un desarrollo reglamentario y no de una modificación legal, no necesita pasar por el Congreso, lo que acelera su entrada en vigor.

Que exige el nuevo modelo de registro

El nuevo marco da un salto cualitativo respecto al registro de 2019. La norma prohíbe expresamente el registro en papel y en Excel, y exige un sistema digital que produzca registros inalterables. Es decir, ya no basta con anotar las horas: hay que garantizar que el dato no pueda modificarse después sin dejar rastro. A esto se anade un requisito que afecta de lleno a la organización documental de la empresa: la Inspección de Trabajo y Seguridad Social deberá poder acceder a los registros en remoto, sin necesidad de personarse en el centro de trabajo.

Este acceso remoto cambia la lógica del cumplimiento. Hasta ahora, muchas empresas confiaban en poder ordenar la documentación en el momento de una visita. Con el acceso telemático, el registro debe estar permanentemente disponible, completo y coherente, porque la Inspección puede consultarlo en cualquier momento y desde su propia sede. La trazabilidad deja de ser algo que se demuestra puntualmente y pasa a ser un estado continuo.

La conservación durante cuatro anos sigue siendo el núcleo

La obligación de conservar los registros durante cuatro anos se mantiene como columna vertebral del sistema. Durante ese periodo, los registros deben permanecer a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo. El registro debe ser fiable, objetivo y accesible, y la empresa debe disponer de un protocolo propio que documente como se realiza el fichaje y como se custodian los datos.

Aquí aparece una tensión que conviene anticipar. Un sistema que solo registra entradas y salidas no es suficiente si no garantiza al mismo tiempo la inalterabilidad y la disponibilidad durante esos cuatro anos. Conservar cuatro anos de registros digitales inalterables, con marca temporal y trazabilidad de cualquier corrección, exige una gestión documental ordenada, no una simple acumulación de archivos.

Sanciones que ahora se cuentan por trabajador

El endurecimiento sancionador es uno de los cambios mas relevantes. La nueva norma plantea que las infracciones por incumplimiento del registro de jornada se calculen por persona trabajadora afectada, y eleva las multas hasta 10.000 euros por trabajador. El efecto multiplicador es evidente: lo que antes podía ser una sanción única por empresa puede convertirse en una cifra muy superior en plantillas de cierto tamaño.

Este enfoque por trabajador transforma el calculo de riesgo. Una pequeña empresa con una decena de empleados se expone potencialmente a sanciones acumuladas que multiplican el importe individual. La mera existencia de un registro deja de ser una garantía: si el sistema no es digital, no es inalterable o no es accesible para la Inspección, cada trabajador afectado puede sumar a la cuantía total.

Por que el papel y el Excel dejan de servir

La prohibición del papel y del Excel no es un capricho administrativo. Una hoja de calculo puede editarse sin dejar rastro, no garantiza la integridad del dato y no permite un acceso remoto fiable. El papel, por su parte, es incompatible con la consulta telemática de la Inspección. Por eso el nuevo modelo se apoya en sistemas digitales que aseguren la inalterabilidad del registro y conserven la huella de cualquier modificación.

Para la empresa, el reto no es solo fichar de forma digital, sino conservar esos registros de manera ordenada y demostrable durante cuatro anos, con capacidad de mostrarlos de inmediato ante una consulta remota. La gestión del control horario se aproxima así a la lógica del archivo probatorio: el dato debe poder presentarse intacto, completo y en cualquier momento.

Como prepararse antes de la entrada en vigor

Una vez publicado en el Boletín Oficial del Estado, el nuevo Real Decreto entrara en vigor tras el periodo legal habitual de veinte días. El margen para adaptarse es por tanto corto. La preparación practica pasa por abandonar cualquier registro en papel o en Excel, implantar un sistema digital que genere registros inalterables con marca temporal, garantizar el acceso remoto para la Inspección y documentar todo el proceso en un protocolo interno. Conviene también revisar que la conservación durante cuatro anos esta efectivamente asegurada y que los registros antiguos no se eliminan antes de tiempo. Anticipar estos pasos evita que la entrada en vigor sorprenda a la empresa con un sistema que ya no cumple.